Jesús lleva más de 40 años trabajando la madera como ebanista.
Tras una etapa de reinvención, decidió centrarse en un solo objeto: tablas de cocina artesanales, fabricadas una a una, con madera maciza seleccionada y sin atajos.
La Troje nace de esa decisión y de una manera de entender el oficio: piezas únicas, honestas y hechas para durar.